jueves, 5 de noviembre de 2015

Un minuto o una eternidad

Las noches no eran tan largas cuando estaba contigo, las pláticas eran extensas y la música se sentía en la piel.
A diferencia de lo que se puede pensar esto no es un relato de amor, hubo romance, pasión y amor por la vida. Siempre he sido así, de las que aman la vida al extremo y en el equilibrio también soy de las que aman tanto que buscan amor puro, amor a lo grande y es por eso que no amo tan fácilmente. 
Agradezco todos esos días de risas en la lluvia, de pizza con cerveza, de cena y música, de películas y comida en la cama lo que más agradezco son las noches en que me escuchaste como si fuese el único sonido que existiera, en que el sueño no existía, agradezco esa mirada que me hacía sentir única.
Nunca voy a olvidar el baile y el vino ni la lluvia y las luces de la ciudad, un beso sincero y la luz de tu felicidad. 
Pocas veces he sentido esa necesidad tan grande de estar con alguien y vivir de todo, no me preguntes por qué aún así no puedo quedarme contigo, no te lo puedo explicar! No es que sea un alma libre y sin rumbo como tú lo afirmas; por el contrario yo soy una alma libre que ama echar raíz donde se para, soy un alma libre qe sabe exactamente a dónde va y por qué se dirige ahí, es solo que no puedo viajar contigo... Algunas veces eso pasa somos viajeros y nos encontramos con las personas correctas y el encuentro puede durar un instante o una eternidad, no es algo que se pueda decidir, hay que sentirlo.